Si estás buscando un psicólogo que hable español en Israel, llegaste al lugar indicado
Hay cosas que solo se pueden decir en el idioma en que las viviste.
Cuando algo duele de verdad – una relación que no funciona, una angustia que no desaparece, una sensación de que algo en tu vida no está bien – hablar en tu idioma materno no es un detalle menor. Es la diferencia entre describir lo que sentís y realmente sentirlo en la sesión.
Mi nombre es Ricardo Grad. Soy psicólogo clínico especialista con más de 25 años de experiencia clínica. Atiendo en español y también en hebreo.
Me formé en Buenos Aires, una ciudad que tiene más psicólogos per cápita que cualquier otro lugar del mundo. En Argentina, recurrir a la psicoterapia es algo muy natural. Crecí dentro de una cultura en la que la psicología es parte del lenguaje cotidiano, no algo que se oculta. Cuando emigré a Israel y comencé a trabajar en Ashdod, traje conmigo esa profundidad: la convicción de que el autoconocimiento genuino no es un lujo sino una necesidad básica. Intento llevar esa perspectiva a cada paciente que llega, independientemente de su origen o del motivo que lo trajo.
Por qué el idioma importa en psicoterapia
Muchos hispanohablantes en Israel – argentinos, uruguayos, venezolanos, mexicanos – llevan años funcionando en hebreo en el trabajo, en la calle, con los vecinos. Pero hay una parte de ellos que sigue pensando, soñando y sintiendo en español.
Cuando esa persona busca ayuda psicológica, muchas veces termina en una sesión en hebreo. Y algo se pierde. No porque el terapeuta no sea bueno – sino porque el idioma carga historia, matices, formas de nombrar las cosas que no tienen traducción exacta.
Quiénes me consultan
A lo largo de los años, he trabajado con muchas personas hispanohablantes en Israel, en distintos momentos de sus vidas:
Recién llegados y olim que están atravesando el proceso de adaptación – el choque cultural, la soledad, la sensación de haber dejado atrás una vida entera para construir otra desde cero.
Personas que llevan años en Israel y que de repente sienten que algo no encaja. Funcionan, trabajan, tienen familia – pero hay un malestar que no desaparece.
Personas en crisis – una separación, una pérdida, un cambio abrupto – que necesitan un espacio para procesar lo que está pasando.
En todos los casos, hay algo en común: la necesidad de un lugar donde poder hablar sin filtros, en el idioma en que uno realmente piensa.
Temas frecuentes en consulta
Ansiedad y angustia persistente
Depresión y sensación de vacío
Dificultades en las relaciones – de pareja, familiares, sociales
Problemas de autoestima y sensación de no ser suficiente
Estrés postraumático y situaciones difíciles del pasado
Crisis vitales – separaciones, pérdidas, cambios importantes
Dificultades para dormir
Soledad y aislamiento – especialmente en personas que emigraron y sienten que no terminan de pertenecer del todo a ningún lado
Cómo trabajo
Trabajo con un enfoque psicoanalítico. Esto significa que no busco darte ejercicios para hacer en casa ni soluciones rápidas. Lo que busco es ayudarte a entender qué está pasando realmente – cuáles son los patrones que se repiten, de dónde vienen, qué podemos hacer para que las cosas cambien desde adentro.
No prometo que sea rápido. Sí prometo que el cambio es real.
Las sesiones son semanales, siempre el mismo día y a la misma hora. La continuidad es parte del proceso.
Lo que la gente me pregunta
A veces los pacientes me preguntan cómo logro escuchar cosas tan tristes y dolorosas, todos los días, durante años. Es una buena pregunta.
Mi respuesta es esta: en las primeras sesiones, muchas personas llegan con un dolor que no le habían contado a nadie. Algunos lloran. Otros sienten una vergüenza profunda solo por estar ahí, solo por estar hablando. Y yo lo veo cada vez, y no deja de impactarme.
Pero después, de a poco, algo empieza a cambiar. Las personas respiran distinto. Hablan distinto. Cosas que parecían imposibles de resolver empiezan a moverse. Eso es lo que me da energía para seguir.
Me preparé para este trabajo durante muchos años – estudios, especialización, y años de terapia personal propia. No es casualidad. Quien ayuda a otros a conocerse necesita haberse conocido primero a sí mismo.
¿Solo van al psicólogo las personas con problemas graves?
Lo que escucho una y otra vez es: "Nunca pensé que iba a terminar en un psicólogo." Personas completamente normales que simplemente llegaron a un punto en que sintieron que necesitaban ayuda. Que creen que la terapia es para quien se rompió del todo. Que solo los "débiles" o los "dramáticos" piden ayuda.
Pero lo que escucho en el consultorio es otra cosa. Las personas me dicen: "Me hace bien hablar con vos. No puedo hablar de esto con mi pareja, con mis amigos. No los quiero agobiar."
Eso no es debilidad. Es responsabilidad. Quien busca un lugar seguro para hablar – sin descargar ese peso sobre las personas que quiere – es alguien que entiende que hay un límite a lo que se puede sostener solo.
A veces lo más valiente que alguien puede hacer es animarse a pedir ayuda. Y empezar a vivir de una manera que sí le haga sentido.
Modalidades de atención
Presencial en Ashdod Mi consultorio está ubicado en Kinneret 7, piso 2, habitación 10, Ashdod – zona Yud-Alef. El edificio tiene accesibilidad para personas con movilidad reducida y hay estacionamiento cerca.
Online por videollamada Para quienes viven fuera de Ashdod – en Tel Aviv, Jerusalem, Haifa, el norte, el sur, o en el exterior – ofrezco sesiones por videollamada.
Información práctica
¿Se puede a través de la kupat holim? Sí. Tengo convenio con Leumit y Meuhedet. Los afiliados pueden atenderse conmigo directamente, sin derivación médica previa.
Primera sesión: 68 shekels
Sesiones siguientes: 164 shekels (tarifas vigentes a abril 2025)
¿Cómo pedir turno? Por teléfono o WhatsApp: 050-4615495 Por mail: ricardograd@gmail.com
No hace falta derivación. Podés escribirme directamente.
:Horarios de atención en el consultorio
Domingos a miércoles: 9:00–12:00 y 17:00–20:00
Viernes: 9:00–13:00
Una última cosa
Hay personas que llevan años pensando en hacer terapia. Que lo postergaron porque "no era el momento", porque "ya se va a arreglar solo", porque no encontraron a alguien con quien sentirse cómodos.
Si llegaste hasta acá, quizás este sea tu momento.
Escribime. Sin compromiso.
Ricardo Grad – Psicólogo clínico. Atención en español y hebreo. Ashdod y online. Convenio Leumit y Meuhedet.